October 22, 2019

Algunas condiciones sanitarias e higiénicas que deben ser aplicadas en las piscinas de los parques acuáticos

Existen a nivel mundial, una serie de normativas en las que se establecen los máximos requerimientos higiénicos y de salud a ser empleados en centros recreativos públicos que cuenten con distracciones de carácter acuático. En el caso de España, esta normativa nacional se encuentra registrada en el Real Decreto 742/2013, aplicado el 27 de septiembre, en donde son establecidos los criterios técnico-sanitarios para el uso y mantenimiento de las piscinas.

Se trata de una normativa autonómica inmersa en el Decreto 2/2005, de 28 de enero, donde es aprobado el reglamento higiénico-sanitario de piscinas e instalaciones acuáticas de uso público con independencia de que la titularidad sea pública o privada y se encuentren ubicadas en una comunidad. 

¿Qué se pretende con tal normativa?

Inicialmente es regular las condiciones higiénico-sanitarias de las piscinas con el fin de proteger la salud de la población que utiliza tales localidades con la idea de recrearse y con ello evitar posibles riesgos físicos, químicos o microbiológicos derivados de su constante uso. Antes de aperturarse al público se debe tener al punto toda la instalación y realizados todos los controles de calidad, limpieza del entorno con hidrolavadoras, limpieza del agua del vaso, además del estado de todas las instalaciones como vestuarios, aseos, depuradoras, entre otros. 

¿Qué se debe hacer para lograr el mantenimiento de un parque de agua? 

El mantenimiento lo abarca todo, es decir, que va desde el cuidado básico especializado, hasta el más sencillo con acciones más específicas con la idea de alargar la vida del parque. 

Cada día: deben ser verificados los niveles del ph y del cloro, si hay toboganes se debe observar la superficie para constatar que esta se encuentre limpia y sin residuos. Además, cada día y antes de ser usados, deben ser regados con una hidrolavadora con agua no clorada. 

Cada quince días: debe ser revisado de manera detallada el estado de cada uno de los elementos con el fin de comprobar que se encuentren en óptimo estado. 

Una vez a la semana: Se procederá a limpiar completamente el parque con agua no clorada, limpiador desengrasante y estropajo que no raye.

Una vez al año: Todos los elementos del parque deben ser sometidos a una revisión y comprobación de forma completa desmontando elementos con la idea de contar con acceso total a cada lugar del mismo.  De la misma manera, es importante realizar una revisión a la fontanería para comprobar su excelente funcionamiento y con ello verificar si los caudales continúan siendo los indicados en la ficha de cada producto.

En el caso de que en las áreas existan zonas de Splash Park sin profundidad, algunas plataformas de toboganes, o bien, soluciones más actualizadas como el tobogán Burbuja, iBaby o River Sense, los cuales pueden ser un ejemplo del tipo de soluciones que conviene conocer de manera detallada para poder realizar un mantenimiento adecuado.